17.2.09

las bienaventuranzas...


Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo...

Todo maestro espiritual, ora sea una encarnación divina o un alma iluminada, tiene dos conjuntos de enseñanzas: uno para la multitud, el otro para sus discípulos. El elefante tiene dos juegos de dientes: los colmillos con los que se defiende de las dificultades externas y los dientes con los que come. El maestro espiritual prepara el camino para su mensaje con lecciones amplias: con sus colmillos, por así decirlo, la verdad interna de la religión sólo la revela a sus discípulos íntimos. Pues la religión es algo que puede transmitirse realmente. Un maestro verdaderamente iluminado puede transmitirnos el poder que desarrolla la consciencia divina latente dentro de nosotros. Pero el campo debe ser fértil y el suelo dispuesto antes que pueda sembrarse la semilla.

Cuando las multitudes llegaban los domingos para visitar a Sr¡ Ramakrishna, el místico más vastamente reverenciado de la India moderna, les hablaba de un modo general que las beneficiaba. Pero cuando en torno de él se congregaban sus discípulos íntimos, como me lo contó uno de ellos, se aseguraba de que no acertasen a oírle otros mientras les daba las sagradas verdades de la religión. No es que las verdades mismas sean secretas: están documentadas y cualquiera puede leerlas. Pero lo que él daba a estos discípulos era más que enseñanzas verbales. Con disposición divina, elevaba la consciencia de aquellos.

Cristo enseñó del mismo modo. No pronunció el Sermón del Monte a las multitudes, sino a sus discípulos, cuyos corazones estaban preparados para recibirlo. Las multitudes no pueden aún entender la verdad de Dios. No la quieren realmente

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

En esta bienaventuranza, Cristo habla de la característica principal que el discípulo deberá tener antes de estar preparado para aceptar lo que el maestro iluminado ha de ofrecerle. Deberá ser pobre en espíritu; en otras palabras, deberá ser humilde. Si un hombre tiene orgullo por erudición, riqueza, belleza o linaje, o tiene ideas preconcebidas acerca de lo que es la vida espiritual o acerca de cómo ha de enseñársele, su mente no es receptiva para las enseñanzas superiores. En el Bhagavad-Gita, el evangelio de los hindúes, leemos: "Aquellas almas iluminadas que han realizado la Verdad te instruirán en el conocimiento de Brahman –el conocimiento trascendente de Dios– si te postras ante ellas, las interrogas y las sirves como discípulo."

Bienaventurados los que lloren, porque ellos recibirán consolación.

Mientras pensemos que somos ricos en bienes mundanos o en conocimiento, no podremos hacer un progreso espiritual. Cuando sintamos que somos pobres en espíritu, cuando nos aflijamos porque no hemos realizado la verdad de Dios, sólo entonces seremos consolados. Sin duda, todos lloramos, ¿pero, por qué? Por la pérdida de los placeres y las posesiones mundanos. Pero no es ése el género de lloro del que Cristo habla. El lloro al que Cristo llama "bendito" es muy raro, porque surge de un sentido de pérdida espiritual, de soledad espiritual. Es un llanto que viene necesariamente antes de que Dios nos consuele. La mayoría de nosotros estamos muy satisfechos con la vida superficial que llevamos. En el fondo de nuestras mentes quizá sepamos que nos falta algo, pero aún nos apegamos a la esperanza de que esta carencia podrán llenarla los objetos sensorios de este mundo.

Sr¡ Ramakrishna solía decir: "La gente llora ríos de lágrimas porque no le nace un hijo o porque no puede volverse rica. ¿Pero quién derrama siquiera una lágrima porque no ha visto a Dios?"
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

La ignorancia y el engaño son características de la mente irregenerada. A esta ignorancia la confirma y sostiene nuestro sentido del ego: nuestra idea de que estamos separados uno del otro y de Dios. Deberá vencerse el "egotismo" si ha de liberarse a la mente del engaño. Por tanto: bienaventurados sean los mansos. Pero, ¿por qué Cristo dice que heredarán la tierra?

A primera vista, esto parece difícil de entender. Entre los aforismos yóguicos de Patanjali (yoga significa unión con Dios; también, el sendero hacia esa unión) hay uno que corresponde a esta bienaventuranza: "El hombre que se confirma en no robar se convierte en el amo de toda la riqueza". ¿Qué quiere decir "no robar"?... Significa que debemos renunciar al engaño egotístico de que podemos poseer cosas, de que todo puede pertenecernos exclusivamente como individuos. Podemos pensar: "Pero somos buena gente. ¡No robamos nada! Cuanto tenemos, lo hemos trabajado y ganado. Nos pertenece por derecho". Pero la verdad es que nada nos pertenece. Todo pertenece a Dios. Cuando consideramos algo de este universo como nuestro, nos estamos apropiando de una posesión de Dios.

Los conquistadores, que procuran convertirse en amos del mundo por la fuerza de las armas, jamás heredan nada, salvo preocupaciones, trastornos y dolores de cabeza. Los avaros que acumulan enormes riquezas están sólo encadenados a su oro, nunca lo poseen realmente. Pero el hombre que renunció a su sentido de apego experimenta las ventajas que las posesiones deparan, sin la miseria que trae la posesividad.

A muchas personas les desagrada esta frase de Cristo porque piensan que los mansos jamás podrán lograr nada. Piensan que en la vida no ha de tenerse felicidad a no ser que uno sea agresivo. Cuando se les dice que renuncien al ego, que sean mansas, tienen miedo de que lo perderán todo. Pero están equivocadas. Según las palabras del Swami Brahmananda: "Las personas que viven en los sentidos piensan que están gozando la vida. ¿Qué saben acerca del goce? Sólo quienes están llenos de bienaventuranza divina gozan realmente la vida."

Pero los argumentos no probarán esta verdad. Tenéis que experimentarla; sólo entonces os convenceréis.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

¿Cuál es la justicia por la que Cristo nos quiere hambrientos y sedientos? Es la justicia que, en una cantidad de pasajes del Antiguo Testamento, es prácticamente sinónimo de salvación: en otras palabras, de liberación del mal y de unión con Dios. Esta justicia no es, por tanto, lo que corrientemente juzgamos como virtudes morales o buenas cualidades, no es el bien relativo como opuesto al mal, o la virtud relativa como opuesta al vicio, sino la justicia absoluta, el bien absoluto. El hambre y la sed de justicia de los que hable Cristo es un hambre y una sed de Dios mismo.

A quienes le preguntaban cómo alcanzar a Dios, Sri Ramakrlshna les decía: "Grítale con corazón anheloso, y entonces le verás. Después de la rosada luz del amanecer sale el sol; de modo parecido, el anhelo es seguido por la visión de Dios. El se revelará a ti con la fuerza combinada de estos tres apegos: el apego de un avaro a su riqueza, el de una madre a su hijo recién nacido, y el de una esposa casta a su marido. El anhelo intenso es el modo más seguro de la visión de Dios."

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia

Uno de los aforismos yóguicos de Patanjali, el padre de la psicología hindú, corresponde a esta bienaventuranza: "La calma imperturbada de la mente se alcanza cultivando la amigabilidad hacia los felices, la misericordia y la compasión hacia los infelices, el deleite en los virtuosos, y la indiferencia hacia los malvados."

Ser misericordiosos es una de las condiciones necesarias antes de que podamos recibir la verdad de Dios. La envidia, los celos, el odio: éstas son algunas de las debilidades universales innatas en el hombre. Están ligadas con nuestro sentido del ego que brota de la ignorancia. ¿Cómo hemos de vencerlas? Elevando una ola contraria de pensamiento.

Cuando alguien es feliz, no hemos de sentir celos de él; hemos de tratar de realizar nuestra amistad y unidad y ser felices con él. Cuando alguien es infeliz, no hemos de estar alegres; hemos de sentir compasión y ser misericordiosos. Cuando un hombre es bueno, no seamos envidiosos. Cuando es malo, no le odiemos. Seamos indiferentes con los malvados. Cualquier pensamiento de odio, hasta el denominado "justo odio" hacia el mal, alzará una ola de odio y mal en nuestras mentes, acrecentando nuestra ignorancia y desasosiego.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

En toda religión hallamos dos principios básicos: el ideal a realizar y el método de realización. Todas las escrituras del mundo han proclamado la verdad de que Dios existe y de que la finalidad de la vida del hombre es conocerle. Todos los grandes maestros espirituales han enseñado que el hombre debe realizar a Dios y renacer en el espíritu. En el Sermón del Monte, el logro de este ideal se expresa como la perfección en Dios: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto". Y el método de realización que Cristo enseña es la purificación del corazón que conduce a esa perfección.

Según la psicología del Yoga, hay cinco causas radicales de la mente. Primera es la ignorancia, en un sentido universal, de nuestra naturaleza divina. Dios mora en y en torno de nosotros, pero no somos conscientes de esta verdad. En vez de ver a Dios, vemos este universo de muchos nombres y formas que creemos que son reales. Tal como un hombre que ve una soga tirada en el suelo, en la oscuridad, puede creer, en el crepúsculo de su ignorancia, que es una víbora.

En segundo término, está el sentido del ego, proyectado por esta ignorancia, que nos hace pensar en nosotros como separados de Dios y uno del otro. Del sentido del ego desarrollamos el apego y también la aversión; somos atraídos por una cosa, rechazados por otra. El deseo y el odio son obstáculos en el sendero hacia Dios.

La quinta causa de las impresiones mentales impuras es la sed de vivir, que Buddha llama tanha, y a la que se refiere Cristo cuando dice: "Pues quien salve su vida la perderá". Este apego a la vida, o miedo a la muerte, es natural a todos, buenos y malos por igual. Sólo el alma iluminada no tiene ignorancia, no tiene sentido del ego, apego, aversión ni miedo a la muerte; todas las impresiones han desaparecido.

Un método para calmar la mente y crecer en pureza es procurar sentir que ya somos puros y divinos. Esto no es un engaño. Dios nos creó a su imagen; por tanto, la pureza y la divinidad son básicamente nuestra naturaleza. Si durante toda nuestra vida gritamos que somos pecadores, sólo nos debilitamos. Sri Ramakrishna solía decir que repitiendo constantemente "Soy un pecador", uno realmente se convierte en pecador. Uno ha de tener una fe tal como para poder decir: "He entonado el santo nombre de Dios. ¿Cómo podrá haber pecado alguno en mí?"
"Admite tus pecados al Señor", enseñó Sr¡ Ramakrishna, "y haz voto de no repetirlos. Purifica el cuerpo, la mente y le lengua entonando su nombre. Cuanto más te muevas hacia la luz, más lejos estarás de la oscuridad.

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios

Sólo cuando hemos sido iluminados por el conocimiento unitivo de Dios nos convertimos realmente en sus hijos y pacificadores. Por supuesto, es cierto que somos siempre sus hijos, aún en la ignorancia. Pero en la ignorancia, nuestro ego está "inmaduro"; es autoafirmativo y se olvida de Dios. No podremos traer paz hasta que hayamos realizado nuestra unidad con Dios y con todos los seres. En el estado de consciencia trascendental (esa perfecta unión divina que los hindúes llamen samadhi) el alma iluminada no tiene ego; su ego está fundido en la Deidad.
Cuando él retorna a un plano inferior de consciencia, es nuevamente consciente de su individualidad; pero ahora tiene un sentido "maduro" del ego que no crea para él ni para los demás esclavitud alguna. Ilustrado este ego maduro, las escrituras hindúes hablan de una soga quemada; tiene la apariencia de una soga, pero no puede atar nada. Sin tal ego, al hombre-Dios no le sería posible vivir en forma humana y enseñar.

Es el pacificador del que Cristo habla en las Bienaventuranzas. Me acuerdo de una vida que he visto: la vida de mi maestro, el Swami Brahmananda. Quienquiera llegaba a su presencia sentía una alegría espiritual. Y dondequiera fuese, llevaba consigo una atmósfera de fiesta.

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Las personas mundanas no entienden el valor de la vida espiritual. Se burlan a menudo del aspirante espiritual, y a veces le vituperara y tratan de injuriarle. Pero el hombre religioso no reacciona ante esto. Su mente está fija en Dios; por tanto, siente la unidad, ve la ignorancia, y es misericordioso. Pero si es criticado o perjudicado, no se compromete; no escoge complacer a las personas mundanas.

Ningún hombre realmente espiritual cumplirá acción alguna por el hecho de causar una buena impresión a los demás, o a fin de crear prestigio para sí. A veces siente precisamente lo contrario: que si tiene que ir en contra de todo el mundo por causa de Dios, lo hará, y hará eso solo; no le preocupa lo que los demás piensen de él.

SWAMI PRABHAVANANDA

SERMON DEL MONTE SEGÚN LA VEDANTA

16.2.09

el cielo...


EL NUEVO SUEÑO
El Cielo en la Tierra

Quiero que olvides todo lo que has aprendido en tu vida.
Este es el principio de un nuevo entendimiento, de un nuevo sueño.

El sueño que vives lo has creado tú. Es tu percepción de la realidad que puedes cambiar en cualquier momento.

Tienes el poder de crear el Infierno y el de crear el Cielo. ¿Por qué no soñar un sueño distinto?
¿Por qué no utilizar tu mente, tu imaginación y tus emociones para soñar el Cielo?

Sólo con utilizar tu imaginación podrás comprobar que suceden cosas increíbles. Imagínate que tienes la capacidad de ver el mundo con otros ojos siempre que quieras. Cada vez que abres los ojos, ves el mundo que te rodea de una manera diferente.

Ahora, cierra los ojos, y después, ábrelos y mira.

Lo que verás es amor que emana de los árboles, del Cielo, de la luz. Percibirás el amor que emana directamente de todas las cosas, incluso de ti mismo y de otros seres humanos. Aun cuando estén tristes o enfadados, verás que por detrás de sus sentimientos, también envían amor.

Quiero que utilices tu imaginación y la percepción de tus nuevos ojos para verte a ti mismo viviendo un nuevo sueño, una vida en la que no sea necesario que justifiques tu existencia y en la que seas libre para ser quien realmente eres.
Imagínate que tienes permiso para ser feliz y para disfrutar de verdad de tu vida. Imagínate que vives libre de conflictos contigo mismo y con los demás.

Imagínate que no tienes miedo de expresar tus sueños. Sabes qué quieres, cuándo lo quieres y qué no quieres. Tienes libertad para cambiar tu vida y hacer que sea como tú quieras. No temes pedir lo que necesitas, decir que sí o que no a lo que sea o a quien sea.

Imagínate que vives sin miedo a ser juzgado por los demás. Ya no te dejas llevar por lo que otras personas puedan pensar de ti. Ya no eres responsable de la opinión de nadie. No sientes la necesidad de controlar a nadie y nadie te controla a ti.

Imagínate que vives sin juzgar a los demás, que los perdonas con facilidad y te desprendes de todos los juicios que sueles hacer. No sientes la necesidad de tener razón ni de decirle a nadie que está equivocado.

Te respetas a ti mismo y a los demás, y a cambio, ellos te respetan a ti.
Imagínate que vives sin el miedo de amar y no ser correspondido. Ya no temes que te rechacen y no sientes la necesidad de que te acepten. Puedes decir: «Te quiero», sin sentir vergüenza y sin justificarte.

Puedes andar por el mundo con el corazón completamente abierto y sin el temor de que te puedan herir.

Imagínate que vives sin miedo a arriesgarte y a explorar la vida. No temes perder nada. No tienes miedo de estar vivo en el mundo y tampoco de morir.

Imagínate que te amas a ti mismo tal como eres. Que amas tu cuerpo y tus emociones tal como son.

Sabes que eres perfecto tal como eres.

La razón por la que te pido que imagines todas estas cosas es porque ¡son todas totalmente posibles!

Puedes vivir en un estado de gracia, de dicha, en el sueño del Cielo. Pero para experimentarlo, en primer lugar tienes que entender en qué consiste.

Sólo el amor tiene la capacidad de proporcionarte este estado de dicha. Es como estar enamorado.

Flotas entre las nubes. Percibes amor vayas donde vayas. Es del todo posible vivir de este modo permanentemente. Lo es porque otros lo han conseguido y no son distintos de ti. Viven en un estado de dicha porque han cambiado sus acuerdos y sueñan un sueño diferente.

Una vez sientas lo que significa vivir en estado de dicha, lo adorarás. Sabrás que el Cielo en la Tierra existe de verdad. Una vez sepas que es posible permanecer en él, hacer el esfuerzo para conseguirlo sólo dependerá de ti.

Hace dos mil años, Jesús nos habló del reino de los Cielos, del reino del amor, pero no había casi nadie preparado para oírlo. Dijeron: «¿A qué te refieres? Mi corazón está vacío, no siento el amor del que hablas, no siento la paz que tú tienes». Eso no es necesario. Sólo imagínate que su mensaje de amor es posible y descubrirás que es tuyo.

El mundo es precioso, es maravilloso. La vida resulta muy fácil cuando haces del amor tu forma de vida.

Es posible amar todo el tiempo sí uno elige hacerlo. Quizá no tengas una razón para amar, pero si lo haces, verás que te proporciona una gran felicidad. El amor en acción sólo genera felicidad. El amor te traerá paz interior. Cambiará tu percepción de todas las cosas.

Puedes verlo todo con los OJOS del amor. Puedes ser consciente de que el amor te rodea por todas partes. Cuando vives de esta manera, la bruma de tu mente se disipa. El mitote desaparece para siempre.

Esto es lo que los seres humanos hemos buscado durante siglos. Durante miles de años hemos buscado la felicidad, que es el paraíso perdido. Los seres humanos nos hemos esforzado mucho por alcanzarla, y esto forma parte de la evolución de la mente. Este es el futuro de la humanidad.

Esta forma de vida es posible y está en tus manos. Moisés la llamó la Tierra Prometida, Buda la llamó el Nirvana, Jesús la llamó el Cielo y los toltecas la llaman el Nuevo Sueño. Por desgracia, tu identidad está mezclada con el sueño del planeta. Todas tus creencias y tus acuerdos están ahí, en la bruma.

Sientes la presencia del parásito y crees que eres tú. Esto dificulta tu liberación: dejar marchar al parásito y crear un espacio para experimentar el amor. Estás vinculado al Juez y a la Víctima. Sufrir hace que te sientas seguro porque es algo que conoces a la perfección.

Pero, en realidad, no hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque eliges hacerlo. Si examinas tu vida, descubrirás muchas excusas para sufrir, pero no encontrarás una buena razón para hacerlo. Lo mismo ocurre con la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque eliges serlo. La felicidad, igual que el sufrimiento, es una elección.

Tal vez no podamos escapar del destino del ser humano, pero podemos elegir entre sufrir nuestro destino o disfrutar de él, entre sufrir o amar y ser feliz, entre vivir en el Infierno o vivir en el Cielo. Mi elección personal es vivir en el Cielo.

¿Y la tuya?

Dr. Miguel Ruiz

ese maestro...


EL MAESTRO

A medida que creces, a medida que vas aprendiendo diferentes lenguajes que pertenecen a lo que no es físico, entonces la proximidad física no es necesaria. Entonces puedes irte a cualquier parte. Entonces la distancia no importa. Permaneces en contacto.

No solamente no tiene importancia la distancia, sino que tampoco el tiempo es importante. Un maestro puede haber muerto y sigues estando en contacto con él. Puede que haya abandonado su cuerpo físico: sigues estando en contacto. Si hay confianza se trasciende el tiempo y el espacio.

OSHO. Yoga . La ciencia del alma. Vol 1-4


EL MAESTRO II

Una sintonía incluso más elevada surge con un maestro. Es mayor que el amor. Es shradha, confianza. No solamente las bioenergías se encuentran y encajan, sino que tu misma alma encaja. Por eso, siempre que alguien se convierte en un discípulo, el mundo entero piensa que se ha vuelto loco, porque el mundo no puede entender el porqué. ¿ Por qué te vuelves loco yendo tras ese hombre?.

Y tu tampoco puedes explicarlo, porque no puede ser explicado. Puede que no seas ni siquiera consciente de lo que ha sucedido, pero con alguien, de repente tienes confianza.
De repente algo encaja, os volveis uno. Eso es sintonía.

OSHO. Yoga. La ciencia del alma. Vol 1-4.


EL MAESTRO III

Con un maestro y técnicas científicas, puedes ahorrar mucho tiempo, aprovechar oportunidades y energía. Y, a veces, en pocos segundos, puedes crecer tanto como no habrías podido lograrlo en varias vidas.

OSHO. Yoga. La ciencia del alma.vol 1-4


LOS FAMOSOS LIBRITOS…

Y es difícil encontrar un hombre que pueda llegar a ser consciente solamente leyendo libros. Pero la posibilidad existe. Es casi imposible, pero incluso las cosas imposibles suceden.

OSHO . Yoga .The alpha and the omega.vol 5.

15.2.09

el guía...


Vence a la cabeza y adréndate en el guía interior.Está ahí. Las viejas escrituras dicen que el maestro o el gurú -el gurú «exterior»- puede ser útil para descubrir el gurú interior, esa es la función del gurú exterior.No puedes llegar a la verdad a través de un maestro; a través de este solo puedes llegar al maestro interior, después ese maestro interior te conducirá a la verdad. El maestro exterior no es más que un representante, un sustituto. Tiene su guía interior y puede sentir también tu guía interior. Si yo soy realmente tu guía, mi ayuda te conducirá a tu guía interior. Una vez que entres en contacto con tu guía interior, ya no te haré falta. Ya podrás moverte solo.
De modo que lo único que un gurú puede hacer es empujarte desde la cabeza hasta el ombligo, de tu razonamiento a tu fuerza intuitiva, de tu mente argumentativa a tu guía de confianza. Esto no es algo que ocurra únicamente entre los seres humanos, ocurre lo mismo con los animales, con los pájaros, con los árboles, con todo. El guía interior existe y se han descubierto muchos fenómenos nuevos que son un misterio.Osho- IntuiciónEl Conocimiento que Trasciende la LógicaCap. Descubriendo a tu Guía InteriorPágs. 158,159

Publicado por OshoMaGyanDarshana en 20:53

Tu razón te ha desorientado. La mayor desorientación ha sido esta: no puedes creer que tengas un guía interior.
Tú solo estás cuando dejas de pensar. En el momento en que dejas de pensar, dejas que ocurra lo interior. Cuando no piensas, todo es correcto; como si tuvieras un guía interior. Tu razón te ha desorientado.
La mayor desorientación ha sido esta: no puedes creer que tengas un guía interior.En primer lugar, tienes que convencer a tu razón. Aunque tu guía interior diga: «Adelante», tienes que convencer a tu razón pero pierdes oportunidades porque existen momentos... puedes utilizarlos o puedes desaprovecharlos. El intelecto se toma su tiempo y, mientras ponderas, contemplas, piensas, desaprovechas el momento.
La vida no te está esperando. Uno tiene que vivir el instante. Uno tiene que ser un auténtico guerrero, como dicen en el zen, porque cuando estás luchando en el campo de batalla con tu espada no puedes pensar. Te tienes que mover sin pensar.
Osho- IntuiciónEl Conocimiento que Trasciende la LógicaCap. Descubriendo tu Guía InteriorPágs.156,157
Publicado por OshoMaGyanDarshana

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